El domingo asistimos a la Casa Museo Del Centro Henri Lenaerts, nos atendieron con la amabilidad habitual Julian y Ana.
El recorrido por el jardín fue acompañado por las esculturas del escultor así como por la interpretación fantástica del Grupo En-Kantu, tocaron piezas recuperadas tanto de Salinas del oro como de Iturgoyen.
Una de las esculturas la campesina agachada formara parte del mural colaborativo que se va a pintar en Lerate
Hoy decimos ir a fiestas; antes decían “ir a mecetas”.
Así es como se llamaban las fiestas patronales en Lerate, mecetas o mezetas, que de las dos maneras las he visto escritas, hasta finales del siglo diecinueve.
Es una palabra navarra, hoy en desuso, que no aparece ni en los diccionarios de castellano ni en los diccionarios de euskera, y parece ser que en su origen era una mezcla de latín meza (misa) y euskera eta (sufijo de abundancia). Significaría por tanto muchas misas.
La explicación es que en las fiestas patronales venían muchos parientes de otros pueblos cercanos y no tan cercanos como veremos; entre toda la gente también venían curas por lo que se hacían más misas de las ordinarias.
LAS FIESTAS DE LERATE EN LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO PASADO.
Unos días antes de que llegaran las fiestas cada familia le daba un repaso a la casa: se limpiaban los muebles, se blanqueaban las habitaciones de las casas para tener la casa adecentada porque venían los parientes de otros pueblos y los de los pueblos más lejanos se quedaban a dormir.
Se celebraban siempre el día del patrón, San Pedro apóstol, el 29 de Junio, cayera el día de la semana que cayera. Y duraban dos días, el 29 y el 30.
Al día 30 se le llamaba “el segundo día de San Pedro”.
Pero realmente las fiestas comenzaban la víspera del 29, que a la noche los jóvenes (no las chicas), hacían una hoguera junto al frontón, donde está hoy el cartel de Lerate, a la entrada del pueblo. Ahí cenaban, bebían, cantaban, saltaban la hoguera y continuaban la juerga por la noche.
La música que venía a fiestas era normalmente un acordeonista con su instrumento. Otros años más espléndidos venían dos músicos: un acordeón y un saxofón (que le llamaban jaz). Lo pagaban los jóvenes a escote y se encargaban de darles de comer y alojar a los músicos. El concejo les daba algún dinero a los jóvenes para la música de fiestas.
El día de San Pedro comenzaba con las auroras, misa mayor con procesión. Se tiraban cohetes, se bandeaban las campanas.
Después se comía en las casas con los parientes que habían venido de otros pueblos y el trabajo recaía sobre las mujeres.
El menú de fiestas era:
Sopa de cocido. Relleno (morcilla blanca) con tomate o pimiento que se hacía en casa. Lleva arroz, huevo, sebo de cordero y azafrán. Había que llenar los intestinos y cocerlo, por lo que éste plato tenía mucho trabajo.
De segundo siempre cordero asado. De postre flan.
Estos cuatro platos eran los que nunca faltaban en la comida del día San Pedro.
Después de comer, había baile con la música en el frontón, hasta las diez de la noche. El baile era el que se llamaba “agarrao”. Este baile lo intentó eliminar la Iglesia y en Lerate se llegó a suprimir durante algunos años. Las chicas no podían salir más tarde de esa hora, por lo que cuando terminaba el baile tenían que ir a casa.
El segundo día de San Pedro se hacía la ronda copera o pasacalles. Solo iban los mozos con el acordeón, «tampoco aquí podían participar las chicas».
Se comía en las casas y por la tarde terminaban las fiestas.
Hoy nos llama la atención aquella sociedad tan machista, pero nuestra informante es una mujer y nos dice que todos vivían las fiestas con mucha ilusión.
Duarante los últimos años y debido al aumento de residentes y visitantes durante el verano en Lerate, las basuras son un problema que nos afecta a todos.
Visto que la decisión de los últimos años de colocar más contenedores no daba el resultado previsto, desde el ayuntamiento se ha lanzado este año una novedosa y atrevida campaña, llamada “Residuos Cero” para concienciarnos a todos, visitantes y residentes, del problema que supone el exceso de basura.
A los visitantes les pedimos que se las lleven, que no nos las dejen, pero creo también que es un momento para que reflexionemos sobre la responsabilidad que todos tenemos de manera individual en la gestion de residuos.
Pero yo me pregunto ¿qué hemos hecho para que se nos plantee este problema? Nuestros abuelos no lo tenían, y ellos también consumían y generaban residuos, ¿qué hacían ellos con los residuos que generaban? ¿Podemos aprender de ellos?
Es verdad que la forma de vida ha cambiado mucho con respecto a la que ellos tenían. Ahora vivimos en una sociedad de consumo, de la abundancia. Nada se recicla, y si se estropea se compra otro. La vida de los productos que compramos es muy corta, porque nos dan todas las facilidades para que consumamos.
La vida de nuestros antepasados era muy diferente. Tenían pocas cosas, y tener más suponía un gran esfuerzo económico, así que había que sacar el máximo provecho a lo que había en casa. Los objetos se arreglaban, se reparaban varias veces si se podía, se les daba otra vida y si no eran de uso diario se prestaban unos vecinos a otros, y luego se devolvía “la ordea”
Si nos fijamos en los recipientes y utensilios que utilizaban en el dia a dia para contener los alimentos, podemos ver que la mayor parte de estos eran reciclabes : vasijas de barro para cocinar, vajillas de cerámica, botellas de cristal para contener los líquidos, de madera o en pellejos de animales, cubiertos de madera, cestos de mimbre y madera, etc.
Como podemos ver, estos materiales aunque parecen frágiles eran de uso frecuente. Cuando se rompian se podían arreglar y cuando resultaban inservibles se integraban en el campo sin contaminar.
Los restos de comidas, que eran poco porque nada se tiraba y se aprovechaba al máximo como han aprendido a hacerlo nuestras madres, los utilizaban para alimentar a los animales, y el resto que quedara lo amontonaban en una compostera que utilizaban después como abono natural de campos y huertas. Los residuos orgánicos de los animales también los utilizaban como abono para los campos.
La ropa que usaban era mínima. La más vieja y remendada era para ir al campo y para diario, y un traje (el que podía tenerlo) o una ropa más decente se la ponían para ir a misa los domingos o para ocasiones especiales. Era igual con el calzado, usaban un par de abarcas para el trabajo diario y un par de zapatos para los dias de fiesta. Comprarse zapatos nuevos era todo un lujo que pocas veces se lo podían permitir.
No se trata de vivir como ellos, porque estamos en otro momento y son otros tiempos. Sólo es una invitación a reflexionar sobre nuestra forma de consumir y si fuera posible hacer nuestro consumo más responsable.
Te propongo algunas cuestiones para ayudarte en esta reflexión:
– ¿Has pensado en reutilizar tus propios recipientes y comprar a granel? Cada vez hay más tiendas que sirven a granel, o quizás puedas comprar en los mercados cercanos
– ¿Puedes utilizar bolsas reciclables? ¿ o llevar tus propias bolsas al mercado? o quizás no necesites meter en bolsas todo lo que compres…
– Todos nos compramos ropa sin necesitarla, pero ¿son más las veces que lo haces porque lo necesitas o por capricho?
– Si vas de excursión piensa en que en el sitio a donde vayas no quede ninguna constancia de que tú has estado alli.
– ¿Tienes un rincon donde hacer un compostaje? Te sorprenderá la ausencia de malos olores y el estupendo abono que supone para tus plantas
– Fíjate en la cantidad de elementos de plástico que llegan a tus manos y piensa si los podrías evitar o sustituirlo por otro tipo de material más respetuoso con el medio ambiente y que genere menos residuo: cristal, madera, papel reciclado, etc
– ¿Has intentado arreglar lo que se estropea o darle un segundo uso?
Ser conscientes de la cantidad de residuos que cada uno de nosotros producimos, es un buen comienzo para disminuir las basuras que generamos. Todos somos responsables en mantener el medio ambiente mas limpio y gestionar nuestras basuras de manera más inteligente.
APRENDAMOS DEL PASADO PARA CONSTRUIR UN MEJOR FUTURO…
Originariamente el término concejo se utilizó -y sigue utilizándose- para denominar la asamblea de los vecinos de un lugar para resolver los asuntos de interés común.
El régimen de concejo abierto es un sistema de organización municipal de España en el que pequeños municipios y las entidades de ámbito territorial inferior al municipio que no alcanzan un número significativo de habitantes se rigen por un sistema asambleario (la asamblea de vecinos) que hace las veces de pleno del ayuntamiento.
Lerate es lo que denomina concejo abierto
Este sistema es heredero de los sistemas políticos en los territorios cristianos de la Alta Edad Media en la Península Ibérica, en que los vecinos se organizaban en asamblea soberana en la que decidían todos los aspectos relativos al gobierno de cada localidad, entre ellos el aprovechamiento comunal de prados, bosques y montes vecinales con fines ganaderos y agrícolas, de los regadíos y de la explotación del molino, el horno o el pozo de sal, pero también como órgano judicial.
Corresponde a los órganos de gestión y administración de los concejos el ejercicio de las competencias relativas a las siguientes materias: administración y conservación de su patrimonio,
Hoy en dia corresponde a los concejos la administracion y consevacion de su patrimonio, así como la regulación y ordenación de su aprovechamiento y utilización; conservación, mantenimiento y vigilancia de los caminos rurales de su término y de los demás bienes de uso y de servicio públicos de interés exclusivo del concejo; otorgamiento de licencias urbanísticas conforme al planeamiento, previo informe preceptivo y vinculante del ayuntamiento; limpieza viaria; alumbrado público; conservación y mantenimiento de cementerios; archivo concejil; y fiestas locales. La ejecución de obras y la prestación de servicios de exclusivo interés para la comunidad concejil pueden ser realizadas por el concejo, a su exclusivo cargo, si el municipio no las realiza o presta.
Pueden asimismo ejercer los concejos las competencias que el municipio o el Gobierno de Navarra les delegue