Defendiendo Lerate: Fortalezas de una Comunidad Unida

“Seré pequeño, pero soy fuerte”.

Esta afirmación cobra un significado especial en el contexto del concejo de Lerate, que ha enfrentado no una, sino dos expropiaciones en su historia.

Las expropiaciones previas dejaron a muchos de sus habitantes en  terribles situaciones, donde algunos recibieron como compensación nada menos que dinamita, con la que debían enfrentar la dura tarea de romper las piedras de los terrenos áridos y estériles que les quedaban.

Actualmente parece ser que quieren ir a por la tercera “La expropiación de una parcela registrada con pleno dominio de propiedad” Con un Informe de la CHE que en ningún momento aporta documentación alguna, y que pone en duda la veracidad de este.

Hoy, la situación parece haberse convertido en un ciclo interminable de ataque y defensa. La intención de invadir nuestro pueblo con turismo masivo en aras de satisfacer las necesidades desmedidas de ciertos individuos plantea serias dudas sobre la sostenibilidad y la preservación de nuestra identidad comunitaria.

Este último mes, el concejo de Lerate ha sido objeto de un linchamiento mediático, la campaña sistemática y malintencionada orquestada por este periódico no solo desvirtúa la imagen de la comunidad, sino que también alimenta tensiones y conflictos innecesarios entre visitantes y vecinos.  Este medio nunca ha manifestado su interés en contactar con el concejo, para dar voz a diversas opiniones, pero su enfoque ha estado más alineado con la maledicencia y la difusión de falacias  y medias verdades, cuyo único objetivo ha sido desacreditar a nuestra comunidad.
Ante esta situación y ante tales ataques, estamos mucho más concienciados en defender la necesidad de proteger nuestro entorno, como nuestra identidad colectiva de intereses partidistas.  Cada uno de nosotros, por pequeño que sea, tiene la fortaleza necesaria para resistir estas imposiciones.

Nuestro deber es permanecer unidos, asegurar que nuestras voces sean escuchadas y luchar por la defensa de nuestro concejo. La historia nos ha enseñado que la verdadera fuerza no se mide por el tamaño, sino por la determinación y la unidad de aquellos que, como nosotros, valoran su hogar y su legado.

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